25/01/2010
El puerto deportivo de La Osa, al 40% en sólo un año
Aunque destaca que la situación económica es «muy complicada» en todos los sectores, y el mundo de la náutica no supone una excepción, Juan Atorrasagasti, promotor y responsable de Marina Yates del Principado, puerto deportivo que hace ahora aproximadamente un año puso en marcha en una concesión de los muelles de La Osa, en El Musel, se muestra «razonablemente satisfecho» con el cerca de un 40% de ocupación que ha conseguido en los nuevos pantalanes en los doce primeros meses de funcionamiento.
Pero la crisis se nota y, por una parte, explica que, así como el alquiler de plazas cumple las expectativas, confiaba en haber mejorado la «cesión de uso» de atraques, es decir, la venta de espacios durante un periodo determinado (obviamente superior al mensual) hasta un máximo de los 20 años que dura la concesión otorgada por la Autoridad Portuaria, ya que de esa manera hubiera podido recuperar parte de la inversión realizada.
En todo caso, la amplia experiencia de Juan Atorrasagasti en el mundo empresarial le lleva a decir que, «partiendo de cero», como hizo con Marina Yates del Principado hace ahora un año, el balance es «positivo». El ya citado 40% de ocupación en los pantalanes es un cambio importante, pero a lo largo de los últimos doce meses el puerto deportivo de El Musel experimentó una transformación que supone tener operativos la totalidad de los servicios previstos, desde la cafetería hasta la ´marina seca´, es decir, la posibilidad de mantener en tierra las embarcaciones durante el invierno, para evitar que los largos periodos de inactividad perjudiquen a los barcos. La grúa adquirida por Marina Yates del Principado, capaz de izar embarcaciones de hasta 70 toneladas de peso, hace que armadores de comunidades autónomas vecinas naveguen hasta Gijón para llevar a cabo las poco más o menos anuales labores de mantenimiento que son imprescindibles para mantener en buen estado una lancha de recreo.
Los indicios del primer año de funcionamiento de Marina Yates del Principado son esperanzadores, pero será a partir del próximo marzo cuando se podrá comprobar si la labor de promoción realizada en distintas ferias del sector durante el último año empieza a producir los resultados apetecidos y Juan Atorrasagasti confía poco en que 2010, a efectos de análisis económico general, vaya a ser mucho mejor que su antecesor, así que no cabe esperar un progreso de la ocupación superior a entre el 5 y el 10%.
El boca a boca
El puerto deportivo de El Musel, eso sí, contará ya en el presente ejercicio con una incipiente historia para esa transmisión boca a boca que proporciona los clientes de atraques en tránsito, es decir, los yates que pasan unos pocos días en Gijón dentro de una ruta que, en la mayoría de los casos, tiene origen en los puertos franceses, ya que barcos galos son los más habituales en aguas del Principado durante los veranos.
Atorrasagasti manifiesta que el Cantábrico puede llegar a ser tan frecuentado por la náutica de recreo como el mismísimo Mediterráneo y que, aunque la mayoría de sus actuales clientes son asturianos, nada impide que propietarios madrileños opten por Gijón como base para sus barcos, como alternativa a más populares, pero también más saturadas, instalaciones del Levante. En ese sentido, la meteorología de los últimos veranos, más cálidos que en el pasado, pero no tanto como para resultar sofocantes, pueden contribuir a atraer visitantes por vía marítima.